38 años después de la muerte de Coluche, Antoine Casubolo reedita el libro “Coluche la contrainvestigación del accidente”

38 años después de la muerte de Coluche, Antoine Casubolo reedita el libro “Coluche la contrainvestigación del accidente”
38 años después de la muerte de Coluche, Antoine Casubolo reedita el libro “Coluche la contrainvestigación del accidente”
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El libro se reedita con entrevistas inéditas con testigos del accidente: Didier Lavergne, Ludovic Paris y Jean-Marie Marion, que siguieron al trío a los pocos minutos. Pero también del Guardián de la Paz, Sébastien.

La transcripción de estos testimonios ya apareció en la edición original del libro, publicada en 2006.

Sin embargo, el avance tecnológico logrado desde esta primera publicación permite ahora escuchar estos testimonios en la versión digital del libro. En 2006, muchos dudaron de las afirmaciones y declaraciones publicadas en el texto: ahora podemos escuchar las voces de quienes las pronunciaron, recogidas por Jean Depussé.

A usted le corresponde juzgar, a partir de estos testimonios, si fue un accidente… ¿accidental?

Extracto de la declaración de Sébastien X, recogida en la entrevista que le concedió Jean Depussé el 15 de marzo de 2003.

“Mientras no haya ocurrido el accidente de Coluche, para mí es ficción, Comenzó a adquirir proporciones dramáticas el día que murió Coluche: pasé del problema de la ficción al problema de la realidad.

Me encontré en posesión de un expediente que, con dos semanas de antelación, me explicaba claramente lo que iba a pasar, lo que pasó, dos semanas después. (…)

Como el tipo que iba N° 2 en el camión estaba conectado por radio a las terminales, a los timbres, (personas que se colocan cada 2km para anunciar los pasos, los horarios de paso), así en un momento dado el camión pasó a una momento específico.

Como ya habían sido cronometrados varias veces pasando por allí a una velocidad de 120, 130 o 110 kilómetros por hora, excepcionalmente ese día pasaron a 60 e incluso a 60 se rascaron.

Eso quiere decir que si Coluche rascó a los 60, imagínense a los 120, como solía anotar, y bueno es imparable.

El camión que llega allí, además es una especie de curva, una curva muy, muy larga, así que al final los muchachos no tuvieron ningún motivo para frenar y por eso el choque fue obvio…”

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