Postpago: la nueva lacra de los jóvenes

Postpago: la nueva lacra de los jóvenes
Postpago: la nueva lacra de los jóvenes
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Con el auge del comercio electrónico en los últimos años, están surgiendo nuevos métodos de pago. Este es el caso de BNPL, acrónimo de “Buy Now Pay Later” que significa “Compre ahora, pague después”, que ofrecen plataformas como Afterpay, Klarna, Scalapay y Paypal. En 2022, el 74,83% de los belgas habrá comprado online y el 27% en 2023 utilizará BNPL, lo que sitúa a Bélgica justo detrás de España. Los bancos nacionales están legalmente limitados en este ámbito, ya que el exceso máximo permitido para los consumidores que utilizan el sistema de pospago es de 1.250 euros. Una práctica que, sin embargo, está ganando cada vez más impulso en el contexto de un país todavía azotado por la inflación.

Un fenómeno que afecta a todas las clases sociales

Se trata pues de una encuesta realizada por AB -REOC, una plataforma sin fines de lucro dedicada a la defensa del consumidor, que destacó la tendencia del BNPL en nuestro país y particularmente entre los jóvenes. Una encuesta realizada entre 1.500 consumidores, de entre 16 y 75 años, muestra que el 37% de los encuestados conoce el BNPL y el 18% lo utiliza con frecuencia, de los cuales el 60% tiene entre 18 y 34 años. En resumen, casi la mitad de los usuarios de BNPL ganan menos de 30.000 euros al año. Es importante señalar que este estudio sólo cubre una pequeña parte de la población belga, por lo que la mayor parte del iceberg del pospago queda sumergido y, por tanto, imperceptible.

Este problema afectaría al 28,5% de los jóvenes menores de 24 años. De hecho, el 14% de las familias belgas con hijos menores que respondieron a la encuesta declararon que los BNPL eran empleados a menudo por sus hijos. Sin embargo, esto no está exento de consecuencias, ya que el 26% de los usuarios afirma no siempre comprobar su situación financiera antes de realizar una compra online. Del 17% de los usuarios que están en contacto o han estado en contacto con una agencia de cobranza, el 29% de ellos tienen menos de 24 años y el 87,29% tienen menos de 34 años.

Otra consecuencia sería el aumento del número de compradores compulsivos que estarían más proclives a recurrir al pago aplazado. La mayoría tiene menos de 34 años y el 36% de ellos ya ha negociado con una agencia de cobranza. Esta práctica fomentaría notablemente el consumo excesivo, aumentando el número de gastos medios entre un 30% y un 50%, como lo demuestra el 70% de los compradores llamados “compulsivos” que admiten consumir más debido al BNPL.

La desilusión de la fluidez de pagos

Al final, esta nueva alternativa no cumplió sus objetivos, que eran fomentar un hábito de compra más eco-responsable entre los consumidores. Sin embargo, se produce el efecto contrario, de ahí la prohibición de la publicidad de BNPL, además de una evaluación de la solvencia del consumidor que será necesaria durante la compra, en las plataformas que ofrecen el pospago, a partir del 20 de noviembre de 2026.

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