Servicios digitales y GAFAM: ¡ha llegado la hora de los impuestos!

Servicios digitales y GAFAM: ¡ha llegado la hora de los impuestos!
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Hasta ahora, la administración tributaria marroquí no se centró mucho en los ajustes de establecimiento permanente (PE), lo que significa que los proveedores de servicios en línea generalmente no declaraban PE en Marruecos. Pero los datos cambian. Marruecos está lanzando una ofensiva fiscal contra los servicios digitales extranjeros, implementando estrictas medidas de control para rastrear los ingresos no declarados. Los propietarios de alquileres de Airbnb, entre otros, y de plataformas online están en la mira de las autoridades fiscales.

¡Los días de descuido fiscal para los proveedores de servicios digitales ( GAFAM) están contados! Marruecos endurece su tono y muestra su determinación de imponer los beneficios de los proveedores de servicios digitales donde se sitúa la creación de valor. Las recientes noticias relacionadas con los propietarios de Airbnb son sólo un ejemplo de esto. Marruecos está experimentando actualmente un notable crecimiento en el sector turístico, con 1,3 millones de llegadas a los pasos fronterizos en abril de 2024, un aumento del 17% en comparación con el mismo período de 2023.

Esta dinámica positiva, alimentada tanto por los turistas extranjeros como por los marroquíes residentes en el extranjero, abre perspectivas prometedoras para la próxima temporada de verano y para todo 2024.

Sin embargo, este éxito plantea cuestiones cruciales en términos de regulación e impuestos, particularmente en lo que respecta a las actividades vinculadas a la economía digital. Con cifras récord de turistas en 2023 y perspectivas prometedoras para 2024, Marruecos debe dominar nuevos canales de distribución en alojamiento y servicios asociados. Para ello, la Oficina de Cambios y la administración tributaria están intensificando sus controles.

Una ganancia inesperada para capturar
El dinamismo del turismo marroquí continúa, con 1,3 millones de llegadas registradas en las fronteras en abril de 2024 (+17%). En los cuatro primeros meses, se recibieron 4,6 millones de visitantes (+14%), de los cuales el 56% eran turistas extranjeros. Los profesionales esperan ahora alcanzar el objetivo de 15,5 millones de turistas para finales de 2024.

Este crecimiento sostenido beneficia, en particular, a las nuevas formas de alojamiento turístico, como los alquileres privados en plataformas en línea como Airbnb. Este último, ya bien establecido en Marruecos, cuenta con 5 millones de huéspedes en todo el mundo y anuncia el lanzamiento de una nueva categoría “Icónica” de experiencias exclusivas. Las cantidades en juego son importantes, ya que los ingresos de los anfitriones en Airbnb superaron los 57.000 millones de dólares en 2023. En el caso de Marruecos, estamos hablando de ingresos mensuales superiores a los 100.000 dirhams para algunos propietarios, a menudo no declarados a las autoridades fiscales.

Apretar las mallas de la red.
Ante este beneficio financiero inesperado, las autoridades marroquíes han decidido reforzar sus controles para mejorar la captación del valor creado en su territorio. Por parte de la Oficina de Cambio, se llevan a cabo auditorías para rastrear los flujos financieros internacionales vinculados a los alquileres privados. El objetivo es garantizar la repatriación de los ingresos de exportación según lo exige la normativa. Los controles afectan a las transferencias bancarias pero también a nuevos circuitos como PayPal o los monederos virtuales.

Al mismo tiempo, la administración tributaria está estrechando las mallas de su red adaptando la territorialidad del IVA a los servicios digitales. Si bien los servicios estándar solo están sujetos a impuestos si se utilizan en Marruecos, la nueva reforma extiende la responsabilidad del IVA a los servicios digitales prestados a residentes marroquíes, independientemente de su origen.

Esta doble restricción empuja a plataformas como Airbnb a cumplir con la legislación local, registrándose ante la administración tributaria y cumpliendo con sus obligaciones de presentación de informes. Un primer paso antes, quizás, de plantearse la creación de establecimientos permanentes sujetos al impuesto.

Una gran operación de auditoría
El auge de las plataformas de alquiler de viviendas, como Airbnb en Marruecos, ha llevado a la Oficina de Cambio a lanzar una amplia operación de auditoría destinada a regular las transferencias financieras internacionales destinadas a los propietarios y beneficiarios de estos alquileres.

De hecho, una parte sustancial de estas actividades ha escapado hasta ahora a las disposiciones reglamentarias y fiscales vigentes. Según la información recopilada, determinados operadores realizan importantes transacciones financieras en el extranjero, al abrigo de impuestos, a pesar de su nacionalidad marroquí.

Ante esta situación, la Oficina de Cambios ha fortalecido sus controles sobre quienes están sujetos a regulación cambiaria, ya sean personas naturales o jurídicas. Estos controles se llevan a cabo tanto documentalmente, mediante informes y declaraciones bancarias, como in situ, mediante encuestas a los operadores y bancos que han realizado las transferencias. La Oficina cuenta ahora con bases de datos completas que le permiten rastrear eficazmente operaciones de riesgo, utilizando técnicas y herramientas de vanguardia.

Esta actividad de alquiler se considera una exportación de servicios, regulada por la propia Oficina. Así, los operadores están obligados a repatriar el importe total de sus ingresos en un plazo de 90 días a partir de la fecha de prestación de los servicios.

Al mismo tiempo, la administración tributaria marroquí no se queda al margen. Como señala Julien Nouchi, abogado fiscal, Marruecos, aunque no es miembro de la OCDE, aplica las mejores prácticas de gobernanza fiscal recomendadas por esta organización. Gracias a su amplia red de tratados fiscales, el Reino se beneficia de las disposiciones del instrumento multilateral que refuerzan los derechos fiscales del Estado frente a los proveedores de servicios en línea.

Sin embargo, hasta ahora, la administración tributaria marroquí no se centró mucho en los ajustes de establecimiento permanente (PE), lo que significa que los proveedores de servicios en línea generalmente no declaraban PE en Marruecos. Muchos de ellos aún no tenían actividad significativa en el país, principalmente por razones regulatorias (requisitos de licencias, cuestiones de regulación cambiaria, etc.).

Economía digital: entre las regulaciones fiscales y el atractivo
Sin embargo, en 2024 se logró un gran avance con la implementación de una amplia reforma del IVA. Esta reforma incluye una modificación de las reglas de territorialidad relativas a los servicios digitales adquiridos en plataformas en línea extranjeras. Mientras que los servicios estándar solo están sujetos a impuestos (IVA) cuando se utilizan en Marruecos (independientemente del país de residencia del beneficiario), los servicios digitales ahora están sujetos a impuestos basándose únicamente en el criterio del país de residencia del beneficiario.

En otras palabras, los servicios digitales prestados a un residente fiscal marroquí ahora están sujetos a impuestos en Marruecos, independientemente de su origen.

Por lo tanto, esta reforma requiere que muchos proveedores de servicios digitales se registren en Marruecos a efectos del IVA, lo que también puede resultar en una mayor exposición de su parte en términos de SE e impuesto corporativo. Frente a estas complejas cuestiones, Marruecos se posiciona como un actor proactivo en la gestión de la economía digital.

La Oficina de Cambio se compromete a brindar todo su apoyo para mejorar el clima de negocios, mediante la implementación de regulaciones cambiarias adaptadas a las necesidades del mundo empresarial. Por su parte, la administración tributaria continúa sus esfuerzos para implementar las mejores prácticas internacionales en la tributación de los negocios digitales.

Sin embargo, este marco regulatorio y fiscal de la economía digital representa un gran desafío para el Estado. Se trata de encontrar un delicado equilibrio entre la necesidad de preservar los ingresos fiscales y combatir la evasión fiscal, manteniendo al mismo tiempo un entorno favorable a la inversión y la innovación. Un desafío que requerirá una estrecha coordinación entre las diferentes autoridades implicadas, así como una adaptación constante a la rápida evolución de este sector en rápida evolución.

Fomentar la innovación, pero preservar sus frutos.

Marruecos pretende hacer la vida más fácil a los operadores económicos en el marco de su plan de acción 2022-2026 destinado a mejorar el clima empresarial. El objetivo es establecer un marco regulatorio más flexible, claro y transparente para apoyar el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Por lo tanto, el Reino está trabajando en una definición precisa de los servicios digitales, que permitirá aplicar la reforma del IVA de manera justa. También se está estudiando la reducción de los trámites administrativos para que los jugadores con buena reputación se beneficien de una mayor flexibilidad en su flujo de caja.

A cambio, y tal como recomienda la OCDE, a la que Marruecos está estrechamente asociado, el Reino pretende garantizar el respeto de la sustancia económica imponiendo beneficios allí donde se sitúa la creación de valor. Una ecuación con varias incógnitas para las autoridades que deben garantizar un equilibrio justo entre atractivo económico y soberanía fiscal.

Bilal Cherraji / Inspiraciones ECO

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