“Maricones”: un diputado de Friburgo tropieza tras la victoria de Nemo

“Maricones”: un diputado de Friburgo tropieza tras la victoria de Nemo
“Maricones”: un diputado de Friburgo tropieza tras la victoria de Nemo
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La victoria de Nemo en Eurovisión provocó una avalancha de comentarios en línea. Muchísima ilusión y felicidades. Pero también al menos tanto odio, insultos y reacciones de rechazo hacia el concurso y hacia el artista de Biel que se define como no binario. Entre estos últimos se incluye el desliz de un funcionario electo de Friburgo.

Se desarrolló en dos etapas, en Facebook, revela “La Liberté”. “Eurovisión o la degeneración de una sociedad que ya no tiene puntos de referencia. Qué vergüenza me da esta Suiza que no es mía”, escribió primero el diputado por Broye Ivan Thévoz, presidente de la Unión Democrática Federal (UDF) de Friburgo.

Entre sus contactos (la publicación no era pública) alguien le sugirió entonces ir a ver festivales de lucha suizos. “Al menos en los festivales de lucha libre suizos hay pocos maricones”, comentó el político.

El diario de Friburgo se puso en contacto con Ivan Thévoz por estos comentarios “que podrían considerarse escandalosos, incluso discriminatorios”.

El diputado lamenta la palabra utilizada, que hoy califica de “no digna de un cristiano”. Eliminó esta publicación. Pero persiste y firma basándose en sus pensamientos.

“El uso de la palabra matamoscas fue un error. Sin embargo, cuando veo todos los comentarios sobre esta victoria en Eurovisión, veo claramente el profundo malestar de toda una parte de la población, que también es la mía. (…) Esta competencia es verdaderamente una señal de la degeneración de nuestra sociedad, que ya no tiene cabeza ni cola”, argumentó. Y para aclarar: “Tengo mucha compasión por los homosexuales y todas aquellas personas que tienen una naturaleza no necesariamente como la mía. Sin embargo, tengo una visión que defiende la vida y sus acciones no me convienen”.

“Liberté” se puso en contacto con la fiscalía de Friburgo, que no precisó si había sido notificada o si se había ocupado del asunto. Pero recordó la regla. Cualquier persona que “degrade o discrimine públicamente de manera que viole la dignidad humana a una persona o a un grupo de personas por razón de su afiliación racial, étnica o religiosa o de su orientación sexual” será castigado por el Código Penal con una pena privativa de libertad de hasta tres años. años o una multa monetaria”.

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