El Museo del Ejército recorre la historia del duelo

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Fotografía de la serie “Gangs Story” (2012), de Yan Morvan. YAN MORVAN

A diferencia de la pelea, que es impredecible y accidental, el duelo está supervisado, codificado e incluso escenificado. El Museo del Ejército dedica una exposición a esta práctica ritualizada que se remonta a siglos atrás. Un recorrido temático ilustrado con 213 piezas (armas, pinturas, archivos escritos y audiovisuales, vestuario, etc.), la mitad de las cuales proceden de las colecciones del museo.

Defiende tu ciudad, limpia tu honor, exige justicia, desarrolla tu fuerza física, entrena para alistarte en el ejército… La exposición “Duelos, el arte del combate” repasa las múltiples funciones del duelo en la sociedad. Aunque hoy está prohibido en Francia, se practica desde hace mucho tiempo. Bajo Francisco Iejem, los edictos se multiplican para restringir la práctica, porque el duelo a veces resulta en la muerte de uno de los combatientes. Luis XIV promulgó, en 1679, “el Edicto del Rey, por el que se establecen normas generales sobre los duelos”, que se puede descubrir en un archivo de la Prefectura de Policía. A pesar de ello, los duelos se siguen organizando discretamente, como ilustra un cuadro de 1870 de Henri Anatole de Beaulieu, donde los duelistas luchan con espadas al amanecer en un lugar desierto de la costa bretona.

Desde finales del siglo XIXmi En este siglo, la lucha apunta a defender, además del honor, una reputación, una opinión, un compromiso político. Los archivos policiales contienen numerosos informes de enfrentamientos entre personalidades. Dos dramaturgos, Edouard Bourdet y Henry Bernstein, se enfrentaron el 19 de mayo de 1938. Un informe documenta este momento, precisando las condiciones del encuentro: el concurso tuvo lugar en “la espada regulatoria”en “camisa suave”, en un terreno de 40 metros. Además de los motivos de la discordia: “El señor Henry Bernstein se considera gravemente ofendido por los términos de una carta del señor Edouard Bourdet publicada en la prensa el 18 de mayo de 1878”.

Fin de la escaramuza

Los archivos audiovisuales relatan duelos de espadas más recientes, ocurridos durante la segunda mitad del siglo XX.mi siglo. Dos diputados se retiraron a una propiedad privada en Neuilly-sur-Seine (Hauts-de-Seine) para enfrentarse en duelo en 1958. Ese mismo año, el bailarín Serge Lifar y el marqués de Cuevas se enfrentaron en un molino del Yvelines en presencia, en particular, del diputado Jean-Marie Le Pen, con los ojos vendados, y de la prensa divertida. El antebrazo del marqués está afectado. La sangre fluye, señalando el final de la escaramuza.

>“Asalto del ejército entre los caballeros de Saint-George y Eon” (1787-1789), de Alexandre-Auguste Robineau.>

“Asalto del ejército entre los caballeros de Saint-George y Eon” (1787-1789), de Alexandre-Auguste Robineau.

“Asalto del ejército entre los caballeros de Saint-George y Eon” (1787-1789), de Alexandre-Auguste Robineau. COLECCIÓN REAL TRUST/SU MAJESTAD EL REY CARLOS III 2024

La exposición demuestra que el duelo no conoce fronteras. En un escaparate se expone un brazalete de lucha procedente de Malí, cedido por el museo del muelle Branly. EL bilákoros, jóvenes, utilizan estos instrumentos de hierro durante las peleas. El objetivo: atrapar a tu oponente y cortarle la espalda. Salida de la violencia, esta cultura del duelo constituye un ritual de paso a la edad adulta. La cicatriz no es un estigma sino un signo de distinción social. La costumbre se hace eco de la del Mensur, una pelea con espadas popular en la Alemania del siglo XIX.mi siglo. Con sus espadas desafiladas, los luchadores se atacan entre sí con el rostro expuesto. Los dibujos del ilustrador alemán Christian Wilhelm Allers, fechados en 1902, representan los rostros llenos de cicatrices de estos hombres, que lucen estas heridas como señal de prestigio.

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